desperdicio de alimentos

Cómo evitar el desperdicio de alimentos

Publicado el 3 octubre, 2018

Comprar lo que realmente necesitamos y adquirir frutas y verduras de temporada son dos recomendaciones para evitar el desperdicio de alimentos.

De los alimentos para consumo humano que se producen al año, un tercio se desperdicia, lo cual supone que se tiran a la basura aproximadamente 1,300 millones de toneladas de alimentos que están en buenas condiciones.

Lo anterior es desalentador si se toma en cuenta que el hambre en el mundo afecta a cerca de 795 millones de personas, la mayoría de ellas viven en países en desarrollo.

Investigaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) informan que a nivel mundial lo primero que se desperdicia son: cereales (30%), tubérculos, frutas y hortalizas (de 40% a 50%), semillas oleaginosas, carne y productos lácteos (20%) y pescado (35%).

En los países con ingresos bajos este desperdicio de alimentos se debe a razones como: limitaciones técnicas y de gestión relacionadas con técnicas de cultivo, almacenamiento y transporte.

Con el fin de frenar este problema, se han puesto en acción diversas iniciativas, una de ellas es Café Pendiente, una costumbre que nació en Nápoles, Italia, la cual consiste en que si alguien está en una cafetería y se siente muy contento paga su café y un o dos más para los clientes que están atrás de él o ella.

Otra es Taco Pendiente, que nació de Café Pendiente y que apoya a personas desempleadas, vendedores ambulantes y gente sin hogar que deambula por la calle para ganarse la vida. Esta consiste en que alguien más que come en el local deja tacos pagados para estas personas.

A nivel personal podemos hacer ciertas cosas para que el desperdicio de alimentos no se incremente, como son: 

  1. Comprar lo que realmente necesitamos: una opción es adquirir productos a granel que se adaptan a nuestras necesidades.
  2. Comprobar la fecha de caducidad: es buena opción cuando no se tiene previsto consumir el producto de inmediato.
  3. En el caso de comprar frutas y verduras de temporada: es mejor porque están en su mejor momento y el costo es más bajo.
  4. Rotar los alimentos en el refrigerador: pasar a la parte de enfrente los alimentos que ya estaban en el refri y poner atrás los nuevos.
  5. Convertir los residuos en abono: en caso de tener sobras de comida es mejor usarlos como composta que tirarlos a la basura. Para ello hay que depositar los residuos, cubrirlos con una capa de microbios especiales y dejar que fermenten.

Gracias a estas iniciativas y a proyectos como la línea de acción en la que trabaja la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) para reducción de pérdidas y desperdicios de alimentos en el año 2025 es como poco a poco se va a erradicar este problema.

Fuentes: Organización de las Naciones Unidas (ONU). Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU). Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Topics: desperdicio de alimentos, Monex, Responsabilidad Social