¿Afecta a mi portafolio que no haya dividendos?

Los dividendos que pagan las acciones de una empresa son un componente importante dentro de un portafolio de inversiones, por lo que se debe comprender qué son y cómo afectan dentro de una cartera cuando no son entregados como se esperaba.

Un dividendo es la distribución de las ganancias retenidas de una empresa a sus accionistas. Los dividendos normalmente los pagan empresas grandes, maduras y rentables con flujos de efectivo constantes que no requieren todas sus reservas de efectivo para las operaciones en curso. 

El pago constante de un dividendo por parte de una empresa es una señal de fortaleza e indica al mercado que la junta directiva de esa empresa confía en su posición dentro de su mercado. Muchos inversionistas buscan dividendos, especialmente los que buscan un flujo de ingresos.

¿Pero qué sucede cuando la empresa no paga dividendos?

Una mala racha económica o fuertes problemas económicos como los que está generando la pandemia por COVID-19, son un elemento negativo para que las empresas detengan sus calendarios de pago de dividendos.  

También puede ser que dejen de pagar dividendos porque requieren el efectivo para realizar inversiones rentables y mantener el crecimiento, para reducir costos o que se prefiere financiar con utilidades retenidas que con crédito.

La suspensión o ausencia de pago de dividendos no implica necesariamente problemas o falta de solidez del balance.

Las empresas con un 'alto crecimiento' generalmente no ofrecen dividendos, pues prefieren reinvertirlos para mantener el crecimiento del negocio. En este caso, la recompensa para los inversionistas es un precio de las acciones mayor del esperado.  

La medida en que una reducción o el cancelamiento en los pagos de dividendos afecta una cartera depende de cuánto se haya invertido en las acciones que pagan dividendos, la profundidad de los recortes o cuánto tardará en restablecerse.

Los recortes de dividendos para los inversionistas que dependen de ellos para obtener sus ingresos significan que ahora los inversionistas deberán buscar otras acciones que puedan reemplazar la pérdida de dividendos.

Determinar qué acciones pueden ser reemplazos de dividendos puede depender de por qué las empresas los están recortando. Por ejemplo, si las acciones de empresas de turismo están deteniendo o cancelando el pago de dividendos por la actual emergencia sanitaria, tendría sentido recurrir a acciones de empresas que están en una industria diferente y que se encuentran en expansión.

Específicamente, los inversionistas deben mirar hacia empresas con balances sólidos y una ventaja competitiva a largo plazo que tengan un buen desempeño, a pesar de una economía turbulenta. 

Si bien la confiabilidad de los dividendos es una gran razón para considerar invertir en este tipo de acciones, pueden ser un lastre para el rendimiento de una cartera. Por tal motivo, siempre se aconseja diversificar el portafolio y no poner ‘todos los huevos en la canasta'.

Cabe destacar que los dividendos pueden compensar el precio de una acción que no se mueve demasiado, lo cual es positivo porque le proporciona a los inversionistas, que tienen esas acciones, un ingreso constante. 

 

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Publicado el 25 agosto, 2020