¿Cuál es la diferencia entre los ETF y fondos de inversión?

Si eres un inversionista que busca diversificar su portafolio, puedes hacerlo a través de fondos de inversión y fondos cotizados en bolsa (ETF, por sus siglas en inglés). Pero, ¿cómo se decide entre los ETF y fondos de inversión?

Para empezar hay que definir estos dos tipos de instrumentos.

Un ETF es un fondo-índice cotizado, un híbrido entre un fondo de inversión y una acción. Comprar un ETF supone comprar una canasta de valores que cotiza en una bolsa de valores al igual que una acción. 

Debido a que cotizan a lo largo de toda la sesión bursátil, se pueden comprar a cualquier hora en que el mercado esté abierto, igual que las acciones, lo que permite conocer exactamente el precio al que se va adquirir en el momento de dar la orden de compra.

Un ETF puede invertir en acciones, bonos, materias primas, acciones, índices como The Dow Jones Industrial Average o el S&P 500. La forma de ganar dinero de un ETF dependerá de las inversiones subyacentes de ese ETF con el tiempo.

Por otro lado, los fondos de inversión son una ‘canasta' de activos diferentes que se construye para ser un vehículo de inversión.

Un fondo puede invertir en docenas, cientos o incluso miles de activos diferentes, lo que hace posible lograr la diversificación invirtiendo en un solo fondo. A medida que crece la cartera del inversionista, se puede diversificar en varias categorías y tipos de fondos. 

Los fondos brindan acceso a una cartera diversificada sin las dificultades de tener que comprar y monitorear docenas de activos por el propio inversionista.

Se puede invertir en fondos que cubren las principales clases de activos (acciones, bonos, efectivo) y varias subcategorías especializadas, como fondos sectoriales o fondos de metales preciosos. El fondo tiene uno o más administradores o personas que se dedican a escoger esos títulos. 

Los ETF y los fondos de inversión tienen mucho en común. Sin embargo, hay varias diferencias clave que podrían hacer que una sea una mejor opción para ti que la otra.

Las diferencias

La principal diferencia entre un ETF y un fondo es la forma en que se gestiona.

Un ETF generalmente es un fondo administrado pasivamente que replica un índice de mercado. Se puede negociar en una bolsa de valores, al igual que una acción.

Los fondos mutuos se administran activamente, con un administrador de fondos que regularmente compra y vende activos dentro del fondo.

Se puede comprar y vender un ETF en cualquier momento durante las horas de mercado, mientras que la estrategia de un fondo de inversión está planeado a plazos más largos que un ETF.

Pero para construir una cartera diversificada, los fondos de inversión y los ETF pueden ser complementarios entre sí. Por ejemplo, a algunos inversionistas les gusta usar ETF para replicar sectores y tener una rentabilidad más elevada y fondos de inversión administrados activamente para asegurar un rendimiento futuro. 

De cualquier forma que decidas invertir, sólo asegúrate de que la combinación esté diversificada y sea adecuada para tu tolerancia al riesgo y tus objetivos de inversión. Nuestros asesores de Banca Privada de Monex te ayudarán a crear la estrategia perfecta para tus necesidades.

 

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Publicado el 24 agosto, 2020