ETFs o acciones ¿cuál elegir?

Las acciones son el instrumento más negociado en las principales bolsas de valores del mundo, sin embargo, existe otro instrumento de inversión que también cotiza en bolsa llamado Exchange Traded Fund (ETF), que ha crecido enormemente en popularidad entre los inversionistas.

Si bien los ETF y las acciones comparten muchas características y ambos instrumentos se consideran valores negociados en bolsa, existen diferencias clave entre los dos. Es importante conocer estas diferencias para que los inversionistas puedan tomar una decisión informada que se alinee con sus estrategias de inversión.

  • Riesgo frente a rendimiento potencial

Una acción individual es una inversión de alto riesgo, tienen fluctuaciones de precios potencialmente amplias y la posibilidad de grandes pérdidas si las cosas van mal para la empresa. Pero una acción también puede proporcionar mayores ganancias si se elige la compañía correcta.

Por otro lado, los ETF invierten en docenas o incluso cientos de empresas, lo que quiere decir que la mayoría tiene una importante diversificación incorporada. Esto significa que una acción de bajo rendimiento puede compensarse con otras acciones de mejor rendimiento dentro del ETF. Pero esto también puede tender a limitar las ganancias potenciales.

  • Costo de diversificar

Para obtener una diversificación significativa con las acciones, se deben comprar acciones por separado de muchas compañías diferentes.

En tanto, una sola acción de un ETF es una combinación de muchas inversiones diferentes. Normalmente se puede usar el ETF para lograr la diversificación con mucho menos dinero invertido del que se necesitaría para comprar las mismas acciones individualmente.

  • Exposición al mercado

Al invertir en acciones es más fácil enfocarse en el rendimiento de una empresa específica, por ejemplo, una que esté bien administrada o sea innovadora.

Los diferentes tipos de ETF ofrecen a los inversionistas formas sencillas de obtener una amplia exposición a diferentes mercados. Muchos ETF están diseñados para replicar los índices como el S&P 500 o el índice de la Bolsa Mexicana de Valores, por ejemplo.

Otros se centran en sectores como la tecnología o la energía. A diferencia de las acciones, no puede utilizarse un ETF para centrarse en una sola empresa.

  • Análisis y control sobre inversiones

Un inversionista en acciones debe investigar y analizar a la empresa por su propia cuenta a menos que contrate un gestor de cartera. Para algunos inversionistas esto les puede resultar demasiado complicado o que les lleve mucho tiempo.

Un inversionista en acciones toma decisiones sobre exactamente a dónde va su dinero y en qué compañías invertir. Algunos inversionistas agradecen este control directo; otros pueden encontrarlo demasiado lento o difícil.

Los ETF se gestionan profesionalmente, en función de los objetivos descritos en el prospecto del fondo.

  • Tipos de valores

Una acción es un tipo particular de valor o instrumento de inversión, pero existen otros valores importantes como los bonos.

Muchos ETF invierten en acciones, pero también se pueden comprar ETF que invierten en bonos, una combinación de acciones y bonos, divisas, materias primas y más. Estos otros valores pueden proporcionar otra forma de diversificación.

Tras esta comparativa, es importante que el inversionista tome en cuenta los beneficios y desventajas de cada tipo de instrumento dentro de su portafolio y sus objetivos de inversión. En cualquier circunstancia siempre es recomendable acudir con expertos administradores de carteras, ya que ellos sabrán qué instrumentos son los más adecuados para su perfil como inversionista.

 

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Publicado el 24 agosto, 2020